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Actualidad

29 Enero 2026

La Cátedra Anefa, 25 años de excelencia

Cátedra AnefaUn cuarto de siglo uniendo academia e industria.

El pasado 18 de noviembre, en el esplendoroso salón de actos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía de la Universidad Politécnica de Madrid (ETSIME- UPM), inaugurado el edificio que lo alberga por el Rey Alfonso XIII hace un siglo, se convirtió en el solemne y atractivo escenario de un hito que se nos antoja poco menos que histórico. La Cátedra Anefa de Tecnología de Áridos para la Sostenibilidad celebró sus 25 años de vida, consolidándose como el puente definitivo entre la industria extractiva y la formación superior en España.

Ante la numerosa concurrencia reunida para la ocasión, intervinieron en el acto de apertura Francisco Javier Elorza Tenreiro, director de la ETSIME; Ana María Bernardos Barbolla, adjunta al vicerrector para innovación de la UPM; Santiago Sánchez Álvarez, presidente de Anefa; y César Luaces Frades, director general de Anefa.

Del desconocimiento a la vanguardia
Corría el año 2000 cuando un grupo de profesionales visionarios, entre ellos José Luis Parra y Alfaro, Daniel Torrejón, Javier Targhetta, Valeriano Sánchez Ocaña, Alberto Novoa y Rafael Fernández Aller, detectó una desconexión crítica: los áridos eran un sector prácticamente invisible para el mundo académico. No había apenas ingenieros de minas en sus filas, la presencia en los planes de estudio era nula y la I+D+i brillaba por su ausencia. Estos profesionales pioneros se arracimaron en torno a un objetivo primordial: acudir a la Escuela de Ingenieros de Minas de la UPM en busca de una solución que debía beneficiar a todo el sector de cara al futuro. Lo encontraron en la acogida fraternal del rector de la UPM, Saturnino de la Plaza, y del director de la Escuela de Minas, Alfonso Maldonado.

LA ETSIME-UPM CONMEMORA EL ANIVERSARIO DE UNA ALIANZA ESTRATÉGICA QUE HA LOGRADO PROFESIONALIZAR EL SECTOR DE LOS ÁRIDOS, CONVIRTIÉNDOLO EN UN REFERENTE DE ECONOMÍA CIRCULAR Y VANGUARDIA ACADÉMICA.

César Luaces se encargó de recordar aquellos orígenes desafiantes. “Era un sector desconocido”, señaló, subrayando cómo la Cátedra nació con la misión de profesionalizar una industria como la minera, esencial para la construcción de infraestructuras y la calidad de la vida en las ciudades. Y mencionó a los coordinadores de la misma, que lo han sido a lo largo de este cuarto de siglo de andadura: Benjamín Calvo Pérez, Dulce Gómez Limón, Carlos López Jimeno, Adolfo Núñez y José Luis Parra, por parte de la universidad; y por parte de Anefa: Rafael Fernández Aller, César Luaces, Juan Luis Bouso, Ángel García de la Cal y Rosa Carretón Moreno.

Luaces proyectó en la pantalla del salón los aconteceres principales acaecidos en estos 25 años, hasta la celebración del VII Congreso Nacional de Áridos, que tuvo lugar en Córdoba el pasado mes de octubre y fue un éxito sin paliativos. Y señaló que el convenio de la Cátedra se renovó en 2023 por el presidente de Anefa, Ramón Ruberte, y él mismo como director general, con el rector de la UPM, Guillermo Cisneros, y el director de la ETSIME, Francisco J. Elorza.

Las actividades de formación, los alumnos, las prácticas, proyectos de investigación, becas, etc., y los retos sectoriales de 2025 fueron señalados por el director general de Anefa, que en sus conclusiones afirmó que en estos 25 años, la industria de los áridos española se ha transformado en un referente, como subsector, en materia de sostenibilidad, contando con la Escuela de Minas y Energía como uno de sus principales apoyos y referentes en la industria de los áridos. “Nunca podremos agradecer suficientemente el trabajo de todos lo que han construido esta realidad. Mil gracias a todos”, dijo; y para despedir sus palabras añadió una frase de Walt Disney: “La industria del mañana la construyen las mentes que hoy se atreven a soñar”.

Un modelo de colaboración
El presidente de Anefa, Santiago Sánchez, definió la trayectoria de la cátedra como un éxito humano y técnico. Bajo la premisa de ser un proyecto vivo, la institución ha sabido evolucionar para liderar los debates actuales: biodiversidad, seguridad, digitalización y competitividad.

“Hoy no sólo celebramos el pasado; celebramos la confianza en el futuro que construiremos juntos”, afirmó Sánchez ante una audiencia que reunió a actuales directivos y a antiguos presidentes de la asociación como Cipriano Gómez, Javier Andrada y Ramón Ruberte.

El impacto de estos 25 años se traduce en cifras y proyectos de alcance internacional que han posicionado a España en el mapa de la innovación minera: como referentes técnicos, la creación del Manual de Áridos para el Siglo XXI y la guía para la tramitación de proyectos mineros; en la proyección europea: la participación activa en consorcios de investigación como Horizonte 2020, DigiEco- Quarry, Rotate, SCIMIN-CRM y SLOMO; y como músculo formativo, la colaboración de más de 400 profesores y la implementación de programas diversos, desde cursos de especialización hasta modernos formatos MOOC y prácticas directas en explotaciones.

El valor práctico de la Cátedra quedó personificado en Alejandro Guerrero Gutiérrez, alumno de la primerísima promoción y actual director de áridos en la compañía Eiffage, quien relató cómo esta alianza cambió el rumbo de su carrera y el de muchos otros ingenieros que llegarían después.

Geopolítica y futuro energético
El acto dedicó un espacio emotivo a los nombres propios que han liderado esta evolución. Se entregaron placas de agradecimiento a los directores que han marcado cada etapa: Benjamín Calvo Pérez (2000-2008), Dulce Gómez Limón (2008-2023) y el actual director, Carlos López Jimeno. Asimismo, se rindió tributo a la memoria de Adolfo Núñez Fernández (2000-2011), cuyo galardón fue recogido por su viuda, Irene Sarompas.

«MIL GRACIAS A TODOS POR VUESTRO TRABAJO», DIJO CÉSAR LUACES, Y DESPIDIÓ SUS PALABRAS CON UNA FRASE DE WALT DISNEY: «LA INDUSTRIA DEL MAÑANA LA CONSTRUYEN LAS MENTES QUE HOY SE ATREVEN A SOÑAR».

La jornada no sólo miró hacia atrás. La conferencia magistral de Nemesio Fernández-Cuesta y Luca de Tena, ex Secretario de Estado de Energía (1996-98) y experto en energía y cambio climático, aportó la dosis de realidad global necesaria. Bajo el título Transición energética, competitividad y geopolítica, Fernández-Cuesta, que es hijo de Nemesio Fernández-Cuesta Illana, ex Ministro de Comercio, y nieto del célebre político Raimundo Fernández-Cuesta y Merelo, analizó cómo los recursos minerales son hoy la pieza maestra en el tablero de la autonomía estratégica europea.

El ponente definió la industria de los áridos como “absolutamente imprescindible” para la infraestructura necesaria en la transición energética. Trató los puntos clave de la independencia estratégica analizando cómo la geopolítica actual obliga a Europa a asegurar el suministro de materias primas minerales para no depender de terceros mercados y, en el aspecto de la sostenibilidad, destacó que el sector de los áridos ya ha recorrido gran parte del camino en eficiencia y que es una pieza clave en las soluciones climáticas futuras.

Los áridos, un sector esencial
En el cierre de la jornada, César Luaces insistió en que el sector de los áridos ha pasado de la invisibilidad a ser un referente en sostenibilidad. Tras un cuarto de siglo de trabajo conjunto, la Cátedra Anefa no sólo ha formado profesionales, sino que ha dotado a la industria de la aceptabilidad social y la solvencia técnica necesarias para afrontar con garantías los próximos 25 años.

El acto fue clausurado por el director de la ETSIME, Francisco Elorza, que invitó a los presentes al cóctel previsto en el patio central de la Escuela, con el que concluyó la fiesta de celebración de este 25º aniversario de la Cátedra Anefa.

 


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