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El Grupo Wirtgen, de la mano de EMSA
El distribuidor español presenta novedades.
Desde el extendido de aglomerado de Vögele hasta el acabado perfecto en la compactación que garantizan los rodillos de Hamm, pasando por la robustez de las fresadoras de la propia Wirtgen, que este año ha sacado una nueva generación de recicladoras en frío y estabilizadoras de suelos con ruedas de la serie WR X-Tier, o los equipos móviles de Kleemann, habrá una representación de la mano de Emsa en Smopyc. Y, por supuesto, de John Deere, que en esta ocasión presenta una máquina de nueva generación que promete revolucionar el trabajo en pista: la motoniveladora John Deere 622P.
Esta máquina es un prodigio de diseño pensado por y para el operador. Al subir a su cabina, se percibe de inmediato una visibilidad lateral y frontal que despeja cualquier duda sobre la seguridad en la obra, complementada por un entorno de trabajo que roza el lujo funcional. El operador, que pasa jornadas enteras dominando el terreno, encuentra ahora un aliado en el nuevo asiento premium con climatización integrada, un sistema de control automático de temperatura y una pantalla táctil de ocho pulgadas que centraliza el alma de la máquina. Todo está al alcance de la mano, desde las palancas de trabajo rediseñadas hasta los interruptores electrohidráulicos, permitiendo que el esfuerzo físico se transforme en precisión quirúrgica.
La inteligencia del SmartGrade
En sus entrañas, la 622P late con una potencia neta de 168 kW (225 hp) y un peso operativo de 19 toneladas, cifras que se traducen en una fuerza de tracción de la hoja capaz de mover montañas: 20412 kg. Pero donde realmente demuestra su linaje es en la inteligencia de su sistema SmartGrade, una tecnología pionera que viene calibrada de fábrica para mantener la pendiente exacta sin importar los ángulos de inclinación o el desplazamiento del círculo de trabajo. A esto se suma un sistema de tracción a las seis ruedas cuya gestión se ha simplificado hasta el extremo, permitiendo ajustes sobre la marcha para atravesar las condiciones más hostiles de la obra con una soltura casi insultante. Es, en definitiva, la culminación de un esfuerzo por automatizar lo complejo y dignificar el trabajo diario, confirmando que en Smopyc, de la mano de Emsa, el futuro de nuestras carreteras se escribe con la potencia de John Deere y el sello imborrable de las grandes marcas del grupo Wirtgen.




























